Bienvenidos a este humilde blog que pretende acallar la ávida desesperación de libertad de quien lo escribe. En él encontrarán de todo un poco, dependiendo del humor del autor. Son muy libres y es muy de ustedes la libertad de irse a otro lado en este vasto universo de la red, y es muy suyo también el derecho a quedarse a leer lo que hay por aquí de vez en vez...

Miguel Parga

jueves, 21 de junio de 2012

Sin nombre


Me caías bien. Claro, después de todo lo vivido. Ahora ni siquiera eres una persona agradable. Supongo que era cuestión de tiempo que pasara. Las cosas tienen su límite, algunas más que otras, pero el borde se alcanza para todas. Ya no más excusas, no más que agregar, no más “puede ser”, no más “que tal sí”, no mas “las cosas pueden cambiar”, no más “las cosas pueden funcionar”.
Esta mutilada historia se termina porque ya no tiene nada más que aportar, nada que ofrecer, se congeló en un lamentarse y flagelarse.
Claudicó hasta el hastío y se sumió en un hoyo negro, se la tragó la gravedad de su propio peso, de su lastre de malos entendidos.

Es curioso que me haya faltado todo este tiempo para llegar a esta conclusión. 
Curioso y divertido ver como el destino juega travesuras, como buscando desconcierto, como aprobando el caos. Y es que, ¿Qué es todo esto a fin de cuentas?

Se me preguntó algo bastante interesante. En una conversación, esas de media noche, con tintes filosóficos y aires de reflexión, me preguntaron quién era mi persona favorita.
Abogué por clasificaciones, pues era imposible para mí determinar una sola persona favorita. Quería establecer clasificaciones, pues era imposible escoger solo una. 

Quería decir quien era mi persona favorita en la ciencia, mi persona favorita en la familia, mi persona favorita en la música, mi persona favorita en la literatura. 
Recibí un rotundo –y placentero– no.
Mi persona favorita.
Nada más.
Una sola.
Me sorprendí yo mismo. No pensé en ti. Ahí estaba yo, intentando encontrar un nombre, pero no lo conseguí. En otro tiempo definitivamente hubieras sido tú. Ya no. Y no es rencor, enojo, venganza, payback, vendetta. Es simple y llana sinceridad.

Considero esto una especie de carta post mortem, un testamento de lo que fue y no podrá ser.
Al final de todo hay otro comienzo, otra luz, no todo es un círculo y las cosas terminan para que otras puedan empezar. Estaba tan empeñado en ese círculo que a decir verdad dejé ir bastantes buenas oportunidades de volver a comenzar.
Si tengo suerte yo ya vi el fin de esto, y si tengo aun más suerte puede que haya visto el inicio de algo, de otro camino.
El itinerario es incierto, está neblinoso y probablemente no me lleve a ningún lado. Ojalá y si.
Afortunadamente siempre me he levantado y si de algo estoy seguro, es que, pase lo que pase, me lleve a donde me lleve este camino, será para ir hacia adelante. Porque bastante tiempo ya me he atascado. De ninguna manera me puedo quedar aquí, quieto, inmóvil, sin ir a ningún lado.
Como diría Benedetti:

“Entre siempre y jamás
el rumbo el mundo oscilan
y ya que amor y odio
nos vuelven categóricos
pongamos etiquetas
de rutina y tanteo”

“que cada siempre lleva
su inmenso jamás
que los jamases tienen
arrebatos de siempres
así
incansablemente
entre siempre y jamás
fluye la vida insomne
pasan los grandes ojos
abiertos de la vida”

Y entre arrebatos y siempres se me fue el alma, y siempre hubo jamases pero no sin amor, amor que jamás se arrepintió a tiempo, hasta que se marchitó. Tal vez se marchitó a tiempo, tal vez tarde, pero marchito está ante los grandes ojos abiertos de la vida. 

4 comentarios:

  1. Me identifico mucho con tus palabras y quiero seguir pensando que realmente el tiempo cura y procura el olvido... o si sólo es como alcohol para la llaga.

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  2. Al principio me ocurrió un efecto muy contradictorio y al querer olvidar lo único que hacía era traer a la mente aquello que quería dejar en el olvido.
    Después el tiempo le fue dando paso a otras cosas, a otras personas, y ya no se necesitaba pensar "activamente" en olvidar.
    Por ahí dicen que nunca se es tan malo ni tan grato lo que se vive, por eso hay que disfrutarlo en el momento, ya que luego uno se da cuenta que no era ni tan feo o ni tan bueno.
    ¡Saludos!

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  3. eres muy profundo al escribir, di con tu blog de casualidad y me enamore de todo lo que dices, no todos podemos plasmar nuestros pensamientos usando las palabras exactas...

    esto que escribes me dio tristeza, si estoy en lo correcto un bonito amor llego a su fin,, y yo creo que las relaciones no se terminan, mas bien cada fin es el comienzo de algo nuevo, y definitivamente siempre lo que viene es mejor.

    al final de cuentas no queda mas que tomar lo bueno y seguir hacia adelante, aprender para no cometer los mismos errores, y darle la bienvenida, a lo nuevo...

    espero no opacar tu blog con mi comentario.

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