Lo curioso de la vida es la disputa
que se da entre amar esto y aquello. Se aman los unos y los otros pero se
olvidan del tiempo, y se les pasa la vida amando y la vida se les acaba. Pero
si se piensan en el tiempo, entonces el amor se les acaba, el tiempo les sobra
y ¿ahora a quién amar?
El equilibrio entre dejar y no
dejarte gobernar, ¿reside en la capacidad de amar?, ¿O en la capacidad de
ignorar el tiempo?
He ahí lo que la vida no enseña, si
es tu amor una gratificante forma de morir o sólo una forma de perder el
tiempo.
Sea tiempo o sea el amor, escribo
para escaparme de ambos.
En tiempos raídos por un vacío
despertar, la música es buena acompañante. Eso a pesar de que no sé mucho de
ella, pues no puedo tocar el piano como Chopin, ni levantar las manos para
dirigir un preludio. Aun así me veo inmerso en la dulzura de los compases y el
ritmo, disfruto los alardeos del violinista y los balanceos de mi mente, que
juega conmigo, y me hace creer que tengo la creatividad para escribir a la par
que suena la música.
Sin embargo, me detengo de cuando en
cuando, para apreciar el último toque, la última estrofa.
No sé si sea el interés de quererlo,
el placebo de que funcione, o la simple acción del pasar de los días. Lo cierto
es que cada vez soy más feliz.
¿Recuerdan aquella persona que era, de
letras sombrías, aciagas y que levantaba cierta tela fúnebre entre sus
escritos?
Claro que no la recuerdan, y no
debido a que tengan poca capacidad de retención, más bien al hecho que no hay
quien recuerde tal cosa, pues lectores no son lo que abundan en este blog.
Pero a lo que iba: esos escritos
medio locos, medio oscuros, medio plagiados del “inconsciente deprimido
universal” quedaron ya muy atrás, pero orgullosos quedan plasmados como una
etapa vivida por mi aún muy joven vida.
¿Qué será lo que venga después?
Al caminar, en la ventana del
autobús, antes de comenzar mis clases de interna, por las noches antes de dormir,
reflexiono en mi actuar y en la manera en que se ve mi futuro. Obviamente no
llego a nada, me paso el tiempo anhelando esto y aquello, entre disputas del
alma que busca esto, pero que al corazón le gustaría más aquello otro y que el
cerebro recomienda todo lo contrario. El intestino también habla a veces, le recuerda
a los demás que no debe ser olvidado, ¿quién si no es el que pones las entrañas
para hablarle de vez en cuando?
Agradecido estoy con la lectura de
ciertos libros, de ciertos escritores, que me han dado muchas ideas. Recorrer
las páginas de un autor, contradictorias con las de otro, me hace imaginar que
discuten, que se pelean entre las hojas y derraman tinta cuando se golpean.
Así me divierto cuando encuentro
contradictoria mi propia opinión, pues sé que viene de leer cosas que no
encajan unas con las otras, y entre devaneos y bailes se me escapa el mundo,
pero lo sostengo a tiempo, para decirme a mí mismo que la contrariedad es lo
que hace único al ser, pues de eso vivimos y por eso soñamos y crecemos. Por
eso no nos desgastamos en el aburrimiento, por eso no sólo prendemos la tele si
no queremos hacer nuestro propio programa, por eso no sólo leemos si no ya
queremos escribir y publicar nuestro propio libro, por eso no sólo vamos al
cine y comemos palomas, si no queremos dirigir y hasta actuar en nuestra propia
película. ¿Qué genero podrá ser? ¿Acaso un terrorífico thriller, todo oscuro y
desgastado? ¿Acaso un romance perfecto, que se complica primero y termina en
amor eterno? No lo sé, es cuestión de hacerlo, de llevarlo a cabo, de no crecer
en el la desidia y un día levantarse escribiendo el guion, aunque sea una
película de un solo cine o de un solo espectador. Qué importa, el chiste es
llenarte, llorar, reír y vivir el cuento que escribiste, la proyección de tu
mente hecha obra, tus defectos reflejados en el antagonista, tus virtudes
exaltadas en el héroe, tus miedo expuestos y realizados a la pobre víctima, la
pizca de justicia, la palabra reclusa, la mirada que roba aliento, el beso que
no se dio, el abrazo que duró más de cinco segundos, el refugio de un amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario