Bienvenidos a este humilde blog que pretende acallar la ávida desesperación de libertad de quien lo escribe. En él encontrarán de todo un poco, dependiendo del humor del autor. Son muy libres y es muy de ustedes la libertad de irse a otro lado en este vasto universo de la red, y es muy suyo también el derecho a quedarse a leer lo que hay por aquí de vez en vez...

Miguel Parga

sábado, 17 de marzo de 2012

Vino la tormenta

Estaba tan tranquilo. Ya se había acostumbrado a estar sin compañía. Carajo, incluso ya había aceptado la soledad, ya se había olvidado de todo lo que aquel y aquella le habían hecho. Después vino la tormenta. De improviso, fuerte, airosa. Y él con la guardia baja. No supo qué hacer. La tormenta se lo tragó.
Fin.

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