Últimamente me he vuelto un escritor de lamentos. De cenagosas historias y lúgubres paisajes. He sido el reflejo de mi alma. Pero intentaré darle un vuelvo al corazón. Se acerca navidad. La navidad no es para estar triste. Yo nunca había estado ni triste, ni malhumorado, ni depresivo en épocas decembrinas. ¿Por qué empezar?
Levántate estoica alma, vuelve a tu serenidad de antaño. Combate la distimia con tu aguerrida fe de amor.
Hoy toca ser más feliz.
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