La
luna acaricia tu hermoso rostro, el pasto se mueve y parece bailar al ritmo de
tu respiración, mi mano, con temblor incontrolable se acerca a la tuya, tú lo
notas y con una sonrisa la levantas y la llevas hasta tu tersa mejilla, mi
corazón se acelera y con mi mano recorro tu cabello largo como el invierno, un
breve instante pasa en el que nos miramos a los ojos y ocurre:
Una
explosión de alegría invade todo mi cuerpo, el universo colapsa y se vuelve a
formar, tus labios en los míos me hacen pasar por mil sabores antes de
encontrar el tuyo, las estrellas miran con envidia aquel espectáculo de entera
unión, una unión casi mágica, la luna deja paso a nuestra escena y solo nos
alumbra, los árboles, respetuosos y sabios, guardan silencio, admiran el aroma
del amor, un aroma inconfundible, aquel del que tanto hablan los melancólicos
poetas, uno puro y dulce, tus labios…
Te
apoderas de mí, yo ya no soy, ya no estoy, no existo, eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario