Bienvenidos a este humilde blog que pretende acallar la ávida desesperación de libertad de quien lo escribe. En él encontrarán de todo un poco, dependiendo del humor del autor. Son muy libres y es muy de ustedes la libertad de irse a otro lado en este vasto universo de la red, y es muy suyo también el derecho a quedarse a leer lo que hay por aquí de vez en vez...

Miguel Parga

lunes, 20 de agosto de 2012

De madrugadas y desvivos

Te adoro  a las tres, a las cinco,
en las madrugadas calurosas e interminables,
de sábanas pegajosas y sudor en las almohadas.

Te pienso acostado, dando vueltas en la cama,
te rehago, tanteo el futuro, mido los pasos
faltantes para alcanzarte, para la boda,
para el paseo en parque con los hijos
para la visita al zoológico, al teatro.

Te amo a las cuatro, a las seis,
en el vaivén de emociones que rigen el cuarto,
a la altura del cerro,
en la espesura del charco.

Cuento los días que no pasé a tu lado,
imagino las noches perdidas, sin tu olor amargo.
Recreo las citas, la cena, el cine
tal vez cambio el final de vez en cuando,
un beso al aire, dos abrazos enérgicos
tres risas tintineantes y tus ojos raudos.

Te quiero a las siete con ojos cansados
pupilas agotadas y conjuntiva roja,
de tanto pensarte y no verte
de tanto verte y acelerárme

Y así no duermo pero te sueño,
desvelo el cuerpo mas descanso el alma,
deshago el lienzo que eres y lo perfecciono,
hasta que no eres tú sino yo.
¡O mejor! fruto de mis emociones
creación de mi desconsuelo,
quimera, nereida, esfinge y sirena.

Me gustas a las ocho
cuando es hora de levantarse,
de olvidar el cementerio de recuerdos
y apagar las velas que rodean tu nombre,
de rogar un espacio y un tiempo alterno
donde se conjuguen las moléculas
de un amor que es y no sabe
a trasiego de estas noches.

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